Bruce Rondón.

LAKELAND, Florida -- Bruce Rondón nunca ha hecho un solo lanzamiento en Grandes Ligas. En su primera sesión en contra de bateadores en los entrenamientos del equipo grande, el venezolano dejó una grata impresión.

El derecho tiene apenas 22 años de edad, pero los Tigres tienen la esperanza de que se convierta en su taponero oficial, ya sea este mismo año o en un futuro cercano.

En su última pitcheada de la sesión, Rondón lanzó una recta y el bateador Jeff Kobernus le conectó una línea por el medio que golpeó el guante del pitcher. Tras la reacción inmediata de los coaches y directivos que observaban atentos detrás de la jaula de bateo y otros más desde el otro lado de la cerca, Rondón rompió la tensión con una sonrisa de oreja a oreja.

"Fue sorpresivo", exclamó el oriundo de Valencia, Venezuela.

Con eso, la primera práctica de bateo de Rondón en contra de bateadores reales finalizó en 31 pitcheadas. Hizo abanicar a sus oponentes varias veces, y le conectaron un par de roletazos antes del último batazo de Kobernus. Más que nada, el venezolano tuvo a los bateadores analizando sus lanzamientos sin hacerle swing, algo que normalmente hacen durante las primeras sesiones de bateo en la pretemporada cuando los pitchers ya han estado trabajando por una semana y los bateadores apenas comienzan.

"Todo salió bien", dijo Rondón.

Jim Leyland no estuvo entre la comitiva de directivos y coaches de los Tigres que observaron detrás de la jaula de bateo, pero el timonel presenció parte de la sesión de Rondón detrás de la cerca.

"Para ser honesto con ustedes, observé detrás de la cerca", confesó Leyland. "No estuve detrás de la jaula de bateo. Había mucha gente ahí, y no quiero que el muchacho piense que estoy siguiendo con la mirada cada uno de sus movimientos.

"Lo observé. Presencié parte de su sesión, como lo hice con [el derecho dominicano Melvin] Mercedes, simplemente por curiosidad".

Rondón tiene programada una última sesión de práctica de bateo el miércoles antes del arranque de los juegos de exhibición el fin de semana.

Y aunque el venezolano no enfrentó a los temibles bateadores de Detroit, sí lo hizo ante una serie de prospectos y potenciales candidatos al roster que lo han visto lanzar en el pasado. Todos ellos conocían la recta de Rondón.

"Se vio bien", reconoció Kobernus, candidato para un puesto como reserva en el roster del Día Inaugural de los Tigres. "Su recta salía disparada de su mano. Mostró el slider que ya me había lanzado antes. Lo mantuvo abajo en la zona. Fue muy difícil descifrarlo".

Kobernus había visto a Rondón el año pasado en sucursal Doble-A. También lo había visto el receptor venezolano Ramón Cabrera, quien estuvo detrás del plato para atraparle la sesión a su compatriota.

Cabrera conocía muy bien la recta de Rondón. Pero lo que le sorprendió esta vez fue su comando. Ese, más que nada, era el objetivo de esta primera sesión.

"Lo único que me dijo antes es que quería lanzar muchos strikes", señaló Cabrera.

Eso es exactamente lo que el derecho hizo. Tras mostrarse descontrolado durante sus lanzamientos de calentamiento, Rondón se compuso, encontró la zona de strike y procedió a golpear el guante de Cabrera de manera consistente. También demostró que puede hacerlo no sólo con su recta, al mezclar su arsenal de pitcheadas con cambio de velocidad y un slider que quiebra al final. La mezcla de lanzamientos era una meta similar, según comentó Rondón más tarde, puesto que los juegos de exhibición están cerca y tendrá que mostrar su arsenal completo.

La sesión de Rondón en los campos de entrenamiento de Tigertown el domingo no fue supervisada con una pistola de radar, pero eso no importó. Esperar que Rondón mostrara toda su velocidad hubiera sido mucho pedir. Cuando se le preguntó si estaba lanzando a un 95% de su capacidad, Rondón sonrió.

"No", exclamó. "Quizás a un 90".

Tomando en cuenta que Rondón nunca ha lanzado a nivel de Grandes Ligas, los Tigres tendrán que basar su decisión en lo que vean del venezolano en las seis semanas previas al Día Inaugural. Antes de que el derecho aparezca en la novena entrada en el Comerica Park ante 40,000 aficionados, tendrá que sacar el quinto y sexto innings en el Joker Marchant Stadium y otros parques de entrenamiento bajo el sol de la Florida en la Liga de la Toronja, donde la asistencia será mucho menor.

Para Daniel Fields, otro de los prospectos de los Tigres que han visto lanzar a Rondón, el venezolano no se verá afectado para ninguno de esos aspectos.

"Es un bulldog", enfatizó Fields. "Es un pitcher que va tras los bateadores. No teme a lanzar su recta. Si ve que un bateador se la abanica, seguirá retándolo con ella. Definitivamente es un bulldog en la loma. El muchacho va a estar bien".

A ese bulldog se le removió la correa por un momento. Pero por ahora eso fue suficiente.