José Bautista (Nathan Denette/AP)

DUNEDIN, Florida - Erase una vez, los Azulejos de Toronto eran una organización modelo en el béisbol, y es una de las cosas que hacen aún más interesante esta temporada 2013. Es una oportunidad de poner un equipo realmente bueno sobre el terreno de juego, pero también es más que eso, es una esperanza de devolver a una franquicia a lugares en los que no ha estado en dos décadas.

"Tenemos una oportunidad bien rara", dijo el ganador del trofeo Cy Young por la Liga Nacional en 2012, R.A. Dickey, una de las caras nuevas en el equipo de Toronto. "Podemos ser el grupo que traiga de vuelta esa mentalidad ganadora. Esta clase de oportunidades no las obtienes a menudo. Estos fanáticos están hambrientos de triunfo. Han esperado mucho tiempo para esto. Tener esa oportunidad es una gran responsabilidad, pero debería ser divertido".

No sólo tiene que ver con que los Azulejos hayan mejorado su roster dramáticamente, con el gerente general Alex Anthopoulos agregando 627 innings y 66 salidas de calidad a la rotación de abridores, además de dos bates de impacto al lineup. Tampoco se trata tan sólo porque los Azulejos trajeron de regreso de John Gibbons, un tipo inteligente, duro y que vive del béisbol, para que manejara club.

Es todo eso y más. Se trata de que los tres nuevos lanzadores abridores -- Dickey, Josh Johnson y Mark Buehrle - son veteranos, respetados tanto por su madurez como por su producción. Si existe una manera efectiva de cambiar dramáticamente la mezcla de jugadores, la adición de peloteros veteranos y de calidad facilitan esta tarea.

Y la diferencia más grande, quizás la cosa que podría terminar siendo el principal factor de todos en la recta final de la temporada regular, es que los Azulejos cuentan con el cañonero dominicano José Bautista. Existen pocos jugadores en este deporte que reciben tanto respeto por la forma en que se conducen a sí mismos y por como producen en el terreno. Su liderazgo es irrefutable, y su quinto Día Inaugural con los Azulejos comienza con una combinación de expectativa y optimismo.

"Lo más importante son los muchachos que tenemos", destacó Bautista. "Tenemos a jugadores de calidad que al mismo tiempo son personas de calidad. Es fácil para cualquiera de nosotros llevarnos bien y disfrutar del tiempo juntos y estar unidos como un club con una meta en común. Obviamente, todos queremos jugar en los playoffs. Cuando todos tenemos la misma meta en mente, es fácil lograr lo que se propone".

Todo suena bien, pero… ¿Qué puede salir mal? Con el incremento de la nómina por parte de los dueños del club de $84 millones en 2012 a cerca de $123 millones este año, existe una muy buena rotación, con profundidad de calidad. Existe un magnifico lineup tras la adición del dominicano José Reyes a la parte alta y su compatriota Melky Cabrera a la parte gruesa. Existe un taponero de calidad en Casey Janssen y muy buena profundidad -- Darren Oliver, Sergio Santos - enfrente de él. ¿Existe algo malo con este panorama?

"Hay muchos equipos buenos ahí afuera", reconoció Gibbons. "Pero nos sentimos bien de cara a esta temporada. Tienes que saltar al terreno y hacerlo. Puedes hablar todo lo que quieras. Pero sentimos que tenemos muchas posibilidades como cualquier otro equipo. Todo mundo espera que esto sea automático, pero te das cuenta de lo fuerte que es esta liga. Hay muchos equipos que pueden ganarlo todo. Saben algo, nunca antes lo hemos logrado aquí. Los equipos que ya han pasado por esto y esperan ganar tienen la ventaja. Con tantas caras nuevas, esperas que todo sea mejor. Pero nunca puedes saber con seguridad".

Permanecer en salud podría ser un problema. Johnson ha tenido dos temporadas plagadas de lesiones, e incluso Bautista se perdió virtualmente toda la segunda mitad de la campaña pasada con una lesión en la muñeca. Por otro lado, si ambos pueden mantenerse sanos, si Dickey y Buehrle producen como de costumbre, los Azulejos lucirían tan buenos como cualquier equipo en el béisbol.

"Estoy muy emocionado, al igual que todos los fanáticos y la directiva", manifestó Bautista. "Tenemos a un gran equipo en el papel. Sabemos que tenemos que saltar al terreno y demostrarlo. Estoy ansioso por asumir ese reto".

Los Azulejos no han llegado a los playoffs desde 1993 y han finalizado en cuarto lugar en el Este de la Liga Americana por cuatro años consecutivos. Pero incluso aquí en el arranque de los entrenamientos primaverales, existe la percepción de que esta será una temporada de béisbol especial en Toronto, que la franquicia que atrajo a 4 millones de fanáticos por tres años seguidos en la década de los 90 está lista para otro viaje espectacular.

"Creo que estaremos bien. Creo que hay algo especial acerca de este grupo".