Aroldis Chapman. (Paul Sancya/AP)

SURPRISE, Arizona - Desde que inició su carrera de Grandes Ligas con los Rojos en el 2010, al cubano Aroldis Chapman se le conoce como un lanzallamas. Con su recta de 100 millas por hora, se ha ganado el apodo, "El Misil Cubano".

Pero para adueñarse de un puesto en la rotación de Cincinnati esta primavera, Chapman debe demostrar que su repertorio sea más diverso. Por lo tanto, durante su debut de pretemporada contra los Rockies el jueves, el día de su cumpleaños, el serpentinero intencionalmente lanzó con menos intensidad.

Chapman retiró a los seis bateadores que enfrentó durante dos entradas de labor y registró un ponche. De los 23 pitcheos que hizo, 19 fueron de strike.

"Estoy muy contento con ello", dijo Chapman. "Pude colocar los pitcheos donde los quería. Los resultados fueron buenos".

Según el radar, ningún lanzamiento de Chapman superó las 93 millas por hora, ya que el cubano no parecía estarse esforzando al máximo. No obstante, Chapman tuvo éxito con varios de sus pitcheos secundarios. Ocho de sus nueve lanzamientos en el primer inning fueron strikes.

"Estuvo muy bien", dijo el coach de pitcheo de los Rojos, Bryan Price. "Pudo repetir algunos lanzamientos buenos. Tiró varios pitcheos diferentes para strike - la recta, el slider y el lanzamiento de los dedos separados. Dominó bastante para esta etapa de los entrenamientos".

Chapman también tiró un cambio de velocidad para usar un total de cuatro pitcheos diferentes en el juego.

"Se trata de un compromiso de pretemporada. Quise incluir ese tipo de pitcheos que no controlo ni uso mucho", dijo Chapman. "En este momento quiero pulir mis lanzamientos rompientes y los de menos velocidad".

Tras la dinámica temporada de Chapman en el 2012, en la que registró 38 salvamentos después de convertirse en el cerrador del club el 20 de mayo, los Rojos quieren trasladarlo a la rotación. Ha sido un experimento controversial, ya que Cincinnati está haciéndole cambios a algo que dio buenos resultados y porque la carga de Chapman aumentará. Pero muchos integrantes de los Rojos consideran que Chapman es capaz de ser un abridor de lujo y que a la larga será mejor para su salud lanzar cada cinco días.

Hay muchas interrogantes acerca del número de innings que Chapman tirará durante la campaña regular, pero ni Price ni el manager Dusty Baker han divulgado nada al respecto.

Para Chapman, la mayor diferencia entre el rol de cerrador y el de abridor es la preparación.

"He estado corriendo más de lo que acostumbro", dijo Chapman, quien tuvo marca de 5-5 con efectividad de 1.51, 23 boletos otorgados y 122 ponches en 68 presentaciones como relevista el año pasado. "Paso más tiempo levantando pesas. Como abridor tienes que hacerlo así. Como relevista, haces las cosas de otro modo.

"El cerrador se tiene que preparar todos los días. Tiene que estar listo todos los días. Como abridor, te toca lanzar muchos innings en un solo juego".

La situación que enfrentan los Rojos en este momento - seis abridores de calidad para llenar cinco puestos - es parecida a la que tuvieron el año pasado, cuando se pensaba que Chapman se uniría a la rotación. Aunque fue el mejor abridor del club durante los entrenamientos, Chapman fue enviado al bullpen cuando las lesiones de tres pitchers obligaron un cambio de plan.

"Eso fue en lo que trabajó la primavera anterior - la recta, el slider y el pitcheo de los dedos separados", dijo Price. "Entre más lanzó, más dominó. Creo que la repetición lo está ayudando".