Jesús Montero. (Ben Margot/AP)

CHICAGO -- Una de las grandes interrogantes de los Marineros llegando a esta temporada era cómo un Jesús Montero joven manejaría la responsabilidad de ser el receptor titular del equipo.

El manager de Seattle, Eric Wedge, afirmó que hasta ahora el venezolano ha cumplido a carta cabal.

Montero, de 22 años, estuvo en la receptoría para los primeros tres partidos de los Marineros, antes de recibir el día libre el jueves. Kelly Shoppach fue el catcher del equipo para el cierre de su serie en Oakland.

La temporada pasada Montero estuvo detrás del plato para 56 juegos, siendo utilizado más como bateador designado. Pero ahora es el catcher principal de los Marineros, con la ida de la escuadra del dominicano Miguel Olivo y de John Jaso. Nunca estuvo detrás del plato durante más de dos partidos consecutivos en el 2012, así que el incremento en su carga de trabajo definitivamente representará un cambio.

"Creo que ha tenido un buen comienzo (detrás del plato)", dijo Wedge, quien cree que Montero se ha visto mucho mejor trabajando con los lanzadores y asumiendo un rol más activo. "Sentía que para él era importante salir a establecerse en los primeros tres juegos, estar en la receptoría y pasar por lo que tiene que pasar para ser un líder."

El as de Seattle y compatriota de Montero, Félix Hernández, elogió la labor de Montero en su victoria del Día Inaugural. En el segundo choque de la campaña, Montero y Hisashi Iwakuma se vieron muy bien como batería. El abridor del tercer día, Joe Saunders, no pareció estar en sintonía con Montero durante su difícil salida de cuatro innings el miércoles; se reunieron varias veces en el montículo en dicha apertura.

Saunders afirma que necesitan trabajar juntos para aclarar la selección de pitcheos, pero que eso mejorará con el tiempo.

"Tendré que invitarlo a cenar para hablar eso y solucionarlo", dijo Saunders. "Tenemos que trabajar en algunas cosas. Fue mi primera presentación con él, así que es una experiencia de aprendizaje. Él está aprendiendo cómo soy y yo cómo es él. Saldremos a cenar en Chicago."

Saunders reconoció que su propia salida, que fue bastante accidentada, no facilitó las cosas.

"A lo mejor era difícil pedir los pitcheos porque no sabía a dónde iba la bola y yo tampoco sabía a veces", dijo el zurdo. "Entonces, fue difícil ponernos en la misma página. Pero es buen catcher. Solucionaremos esto."