Joakim Soria. (Charlie Riedel/AP)

ARLINGTON, Texas -- El mexicano Joakim Soria finalmente se apresta a lanzar desde el montículo del Rangers Ballpark contra bateadores de las Grandes Ligas.

Aunque Soria, de 29 años, solamente va a lanzar en prácticas de bateo a sus compañeros de los Rangers, el paso del viernes es significativo para el relevista al que aún le faltan algunas semanas para su debut con Texas.

"Han sido unos largos entrenamientos de primavera para mí", dijo Soria el jueves. "Finalmente estoy aquí... quiero ver cómo estoy".

Soria se estaba recuperando de una operación para reemplazarle un ligamento en el codo cuando los Rangers le firmaron por dos años y ocho millones de dólares a finales del año pasado, con una opción del equipo para el 2015. El mexicano no ha lanzado en Grandes Ligas desde el 11 de septiembre del 2011, cuando vestía el uniforme de Kansas City.

El derecho se había pasado toda la primavera en el complejo del equipo en Arizona antes de llegar a Texas el jueves, donde sus compañeros le dieron una recepción entusiasta a pesar de que aún no ha jugado un solo partido con ellos.

"Estoy realmente feliz de llegar y estar aquí con estos muchachos... y comenzar a vivir de nuevo esta vida", dijo Soria. "Llegar a este ambiente y comenzar a sentir emoción por partidos es realmente bueno para mí".

Soria hizo 298 salidas como relevista para los Reales desde el 2007 hasta el 2011, y se llevó 160 salvamentos en 180 oportunidades, con una efectividad de 2.40. Al pitcher le operaron el codo derecho en abril del 2012, y se sometió a cirugía de reemplazo de ligamento en el 2013.

El mexicano espera hacer unos 35 lanzamientos durante prácticas de bateo el viernes. Muy probablemente lo hará otras dos veces antes de que Texas complete el próximo jueves su serie más larga de partidos en casa en la campaña. Si todo sale bien, Soria comenzará una asignación para rehabilitarse cuando los Rangers inicien una gira.

Tras lanzar en un juego simulado el martes en Arizona, con dos segmentos de 20 lanzamientos separados por un descanso de cinco minutos y ocho lanzamientos de calentamiento, Soria estaba listo para plantarse frente a bateadores de las mayores.

"Ellos pueden ver la pelota y tienen un plan cuando van al plato", dijo Soria.

"Me pueden decir cómo estoy y yo puedo ver si se sienten cómodos bateando contra mí o si mis lanzamientos son lo suficientemente buenos como para poncharlos. Pienso que es una prueba muy buena para mí", agregó.