Yasiel Puig.

MIAMI, Florida -- Una demanda que exige a Yasiel Puig el pago de 12 millones de dólares señala que el jardinero de los Dodgers de Los Ángeles y su madre mintieron a las autoridades de Cuba cuando hablaron de un supuesto plan para que un contrabandista sacara de la isla al pelotero.

La demanda presentada en Miami por Miguel Ángel Corbacho Daudinot menciona como acusados a Puig y a su madre Maritza Valdés González. Corbacho Daudinot, quien purga una condena de siete años, dice que ésta constituye una "detención prolongada y una tortura" a consecuencia de las declaraciones de Puig y González, quienes dijeron que él tramaba un plan para sacar al beisbolista de Cuba.

Corbacho Daudinot fue declarado culpable en 2010.

En varias ocasiones, Puig trató de desertar de Cuba, antes de firmar un contrato con los Dodgers el año pasado. Los 12 millones de dólares que exige Corbacho Daudinot equivalen al bono que Puig recibió por la firma de un convenio por siete años y 42 millones.

La demanda se interpuso en Miami, en buena medida porque Puig y su madre tienen su residencia permanente ahí, de acuerdo con documentos presentados en la corte.

Los Dodgers señalaron que no emitirán comentarios sobre las acusaciones.

Corbacho Daudinot dijo que Puig y su madre "se confabularon con... el gobierno cubano" para, "de manera torcida, intencional, voluntaria, injustificable, maliciosa, informada, imprudente y negligente" provocar su sentencia de prisión, que se ha cumplido bajo condiciones descritas como inhumanas por el demandante.

El convicto está cumpliendo el resto de su sentencia en casa, con muchas restricciones, incluidos límites en sus viajes y la obligación de reportarse cada mes con los agentes penitenciarios.

Corbacho Daudinot dijo que una vez le prestó a un socio 100 dólares en pesos convertibles cubanos, y que esa persona entregó el dinero a Puig. El demandante asegura que jamás habló con Puig ni volvió a saber de él hasta su detención por un cargo de contrabando de seres humanos.

En su denuncia, Corbacho Daudinot agregó que Puig y su madre testificaron que él se ofreció para llevar al pelotero de Cuba a República Dominicana. Luego que se le declaró culpable, Corbacho Daudinot apeló sin éxito.

La demanda señala que Corbacho Daudinot "está paranoico, no puede dormir ni disfruta la vida. Vive con la constante certeza de que carece de derechos, de que cualquiera de sus actos puede usarse como evidencia de un delito y de que incluso puede perder la vida en cualquier momento".

Antes de su deserción, Puig rara vez jugó fuera de Cuba. Sin embargo, destacó con el equipo de Cienfuegos durante la campaña de 2010-2011, en la que bateó para .330 con 17 jonrones, 47 impulsadas y un promedio de .430 con hombres en las bases, en apenas 327 turnos.

Jugó principalmente como jardinero central.

El toletero de 1,91 metros (seis pies y tres pulgadas) se quedó un año sin jugar por motivos disciplinarios, posiblemente relacionados con sus intentos de deserción. Posteriormente logró residir en México antes de firmar con los Dodgers.