Everth Cabrera.

SAN DIEGO -- Everth Cabrera no pudo contener las lágrimas luego de admitir que había consumido una sustancia prohibida que derivó en la sanción de 50 juegos anunciada el lunes por las Grandes Ligas en contra del pelotero nicaragüense.

El campocorto de los Padres de San Diego, electo para el Juego de Estrellas, se frotó los ojos, respiró profundo y luego bebió un sorbo de agua.

Finalmente, al prometer a los aficionados que volverá el año próximo y les brindará su mejor desempeño en la temporada, Cabrera se llevó la mano izquierda a la cara y rompió en llanto.

Cabrera, líder de la Liga Nacional con 37 robos, fue castigado el lunes por su relación con Biogenesis of America, una clínica de Florida que nominalmente ofrecía tratamientos para retardar el envejecimiento, pero que ahora está cerrada y acusada de distribuir sustancias para mejorar indebidamente el rendimiento deportivo.

Aunque los Padres están a 10 juegos de la punta en la División Oeste de la Liga Nacional, habían jugado mejor que en fechas recientes. Ahora, se quedarán sin su primer bate, ambidextro, por el resto de la campaña.

Cabrera no dio positivo en algún control antidopaje. El manager de los Padres, Bud Black, dijo durante el entrenamiento de pretemporada que, después de charlar con Cabrera, confiaba en que este caso se resolvería de manera positiva.

Incluso después de que las mayores anunciaron las suspensiones por el caso Biogenesis y antes de que Cabrera hablara, Black y el gerente general Josh Byrnes dijeron que no estaban claros los nexos del torpedero con la clínica.

Vestido con una polo negra, pantalones de camuflaje y alpargatas, Cabrera se sentó ante una mesa en el escenario de un auditorio en el Petco Park, y habló en español. No aceptó preguntas de los periodistas.

Dijo que había empleado una sustancia prohibida, sin especificar cuál, durante cuatro días del año anterior. En 2011, sufrió una luxación de hombro en la Triple A y se percató, dos semanas antes del entrenamiento de pretemporada, que sólo se había recuperado al 50%. Se desconoce si tomó la sustancia antes de la pretemporada o cuando ésta había comenzado ya.

"Iba a ser un periodo bien frustrante", dijo Cabrera. "Y como dije antes, tomé la decisión de usar esto. Soy el responsable, pero sí quiero dejar claro que no lo busqué. Fue algo que me ofrecieron. Los que me representaban antes fueron quienes me presentaron con esa persona".

Cabrera dijo que Juan Núñez, consultor de la firma ACES Inc., encabezada por los hermanos Sam y Seth Levinson, lo llevó a conocer a Anthony Bosch, el fundador de Biogenesis.

"Mi corazón sintió miedo", dijo Cabrera al rememorar el momento en que conoció a Bosch. "Sabía que eso no era lo que yo quería. No era una buena decisión. Incluso, cuando entré en esa clínica, me sentí asustado".

Cabrera dijo que Bosch le explicó que el procedimiento sería largo. Pero el campocorto recordó que sólo deseaba sanar.

Relató que recibió un paquete en Arizona. Después de tomar la sustancia por cuatro días, "me di cuenta de que no era necesaria. El corazón y la conciencia me mataban".