Carlos Beltrán. (David J. Phillip/AP)

SAN LUIS - Por fin.

Al fin va a ocurrir luego de 16 campañas en las Grandes Ligas y 45 juegos de postemporada.

Carlos Beltrán, el orgullo de Manatí, Puerto Rico, finalmente intervendrá en la Serie Mundial.

Los Cardenales de San Luis derrotaron a los Dodgers de Los Angeles por 9-0 el viernes por la noche en el sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional para avanzar al Clásico de Octubre, en el que se medirán al ganador de la final de la Liga Americana entre los Medias Rojas de Boston y los Tigres de Detroit.

Sí, Puerto Rico, ésto sí es una realidad. Es hora de celebrar.

Beltrán se encuentra ahora a solamente cuatro triunfos de ser un campeón absoluto y por ende de consolidar su estatura para una futura elección al Salón de la Fama. Los fantasmas de postemporada que hace tiempo hechizaban al boricua en su etapa con los Mets de Nueva York están a punto de extinguirse por completo y eso es algo muy bueno. Todos los que han seguido la trayectoria estelar del jardinero puertorriqueño casi podían sentir el contacto con ese anillo de campeonato que lo ha eludido.

Esta es precisamente la razón por la cual Beltrán comenzó desde niño a jugar pelota en su tan querida Isla del Encanto. Ese es precisamente el sueño que tiene cada niño que estudia actualmente en la Academia de Béisbol Carlos Beltrán en Puerto Rico.

"Esto va para todos allá en Puerto Rico", proclamó Beltrán. "Esto significa mucho para la pelota en nuestra Isla".

Bienvenidos sean al mundo de Carlos Beltrán. Y hoy, como la mayoría de los días, ese es un sitio maravilloso para vivir.

"Me siento afortunado de llegar a esta posición y le doy gracias a Dios por la oportunidad, sin EL no hubiera ocurrido", manifestó un emocionado, pero siempre modesto Beltrán.

"Simplemente pienso que trabajamos bien fuerte como equipo. Durante la temporada tuvimos altas y bajas, pero siempre nos mantuvimos unidos. De hecho, lo hicimos como equipo. Fue agradable disfrutar de cómo los veteranos ayudaban a los jóvenes y asimismo de ver como los peloteros con menor experiencia se presentaban cada día a hacer su trabajo. Esto es grande".

Se han producido muchos momentos grandiosos en su larga carrera, pero el out final del sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional perdurará para siempre en su memoria. "Primero que nada, le di gracias a Dios por la oportunidad", insistió Beltrán. "Pensé en mi familia, en mi papa, en mi mamá, en mi esposa y mis hijos, toda la gente que ha estado a mi alrededor y que sabe cuánto deseaba llegar yo a este momento. Pensé en mi patria, en mi pueblo. No hay duda de que el sentimiemto es bien grande por alcanzar esta oportunidad".

Y Beltrán aprovechó al máximo la oportunidad de ayudar a su equipo. Terminó la Serie de Campeonato con promedio de bateo de .286, dos dobles, un triple, dos carreras anotadas y seis impulsadas. Conectó tres hits y remolcó dos carreras en el juego del viernes, además de defender brillantemente el bosque derecho, incluyendo un engarce extraordinario para decapitar un posible extrabase.

¿Y qué esperaba usted? Se trata de Carlos Beltrán, uno de los peloteros más prolíficos en la historia de la postemporada. Los Cardenales no dirán que tratan de "ganarlo todo por Beltrán", pero la verdad es que así es precisamente como lo demuestran en el diamante. Y parecía que Beltrán quería echarse al hombro a los Cardenales por el chance de ganarse un anillo de Serie Mundial.

"Me siento bien contento por mi buen amigo", señaló el receptor de los Cardenales, el también boricua Yadier Molina. "Es un tremendo pelotero, un gran hombre y ha trabajado bien duro para llegar a este punto. No hubiéramos llegado hasta aquí de no ser por Carlos y es una parte enorme de nuestro éxito. Lo necesitaremos en la Serie Mundial".

Previamente, Beltrán estuvo cerca de la gloria, pero sin llegar a acariciarla. La verdad es que jugó en partidos en los que una victoria hubiera significado en siete ocasiones el pase a la Serie Mundial. La octava oportunidad probó ser la vencida.

Un anillo de Serie Mundial es la razón por la cual Beltrán nunca se entregó. Es también el motivo por el cual firmó con los Cardenales cuando se le presentaron otras oportunidades como agente libre.

"Creo que todos queremos llegar a este objetivo", dijo Beltrán. "A veces funciona, a veces no. Pero a la hora de la verdad, lo importante en octubre es que no debemos pensar en las estadísticas individuales. Pensamos en salir al terreno a esforzarnos como equipo. De eso se trata".

¿Recuerdan cuando Beltrán, entonces pelotero de los Mets, se ponchó para el out final de una Serie de Campeonato y precisamente los Cardenales fueron a la Serie Mundial? El no se acuerda de eso. Si todo sale a pedir de boca ahora, el resto del planeta beisbolero también se olvidará de esa ocasión.

"Estoy bien contento por Carlos y por muchos peloteros en nuestro equipo", manifestó el dirigente de los Cardenales, Mike Matheny. "Tenemos una buena mezcla de jovencitos con veteranos como Carlos que les demuestran cómo se hacen las cosas. Le doy mucho crédito tanto a nuestros peloteros jóvenes como a nuetros beisbolistas que han estado activos por mucho tiempo".

Si fuera por Carlos, usted ya lo recordaría como un campeón de la Serie Mundial porque él ya sabe lo que ha logrado en los diamantes de las Grandes Ligas y se siente bien orgulloso de representar a la pelota de Puerto Rico.

"Ya me siento como un ganador", expresó Beltrán. "No necesito de una Serie Mundial para probarle eso a nadie. Sé lo que hecho como compañero de equipo. Pero ésta la voy a disfrutar. Esta Serie Mundial va a ser bien divertida".