SAN LUIS, Misuri -- El domingo por la mañana, casi todo el mundo era experto en la regla sobre obstrucción.

"¿Cómo se puede cantar algo así en la Serie Mundial?", tuiteó el rapero Lil Wayne.

"¡El peor final para un juego de Serie Mundial en la historia!", escribió el golfista Hunter Mahan en Twitter.

No importa que el reglamento del béisbol dicte un concepto ligeramente diferente sobre lo que ocurrió cuando el corredor de los Cardenales Allen Craig tropezó con el tercera base de los Medias Rojas Will Middlebrooks en el tercer juego de la Serie Mundial, la noche del sábado.

Pero siempre que alguien anota la carrera de la victoria, con dos outs en la parte baja de la novena entrada, sin siquiera tocar el plato --lo cual fue marcado como safe en una determinación extremadamente rara de un umpire-- va a ocasionar un poco de escándalo.

Casi todos parecen estar de acuerdo en este punto: el tropiezo Craig sobre el antesalista de Boston Will Middlebrooks probablemente fue el final más caótico en octubre de todos los tiempos.

Y dio a San Luis una victoria de 5-4 en el Busch Stadium, y una ventaja de 2-1 en la serie.

"Como aficionado al béisbol, uno odia ver que un juego termine de esa manera", dijo el lanzador Adam Wainwright el domingo antes del cuarto juego. "Obviamente estoy con los Cardenales, así que tengo la fortuna de que la regla sea como es. Y uno odia decirlo, pero él impidió el proceso de correr al plato".

"Pero comprendo totalmente porqué los jugadores de Medias Rojas estarían enfadados al respecto. Esa es simplemente una manera horrible de perder un juego de béisbol, sin lugar a dudas", agregó.

John Farrell, manager de los Medias Rojas, dijo "no fue una noche normal de sueño, eso lo sé".

Craig recibió el crédito de la carrera tras entreverarse con Middlebrooks. Un mal tiro precipitó la secuencia, en la que Middlebrooks quedó tirado en el terreno y levantó las piernas, lo que provocó que Craig se tropezara con él.

"No sabía si estaba out o quieto", dijo Craig.

Craig corrió hacia el plato y el tiro del jardinero izquierdo Daniel Nava llegó primero al guante del receptor Jarrod Saltalamacchia, quien le tocó con tiempo de sobra. Craig nunca llegó al plato, pero el umpire Dana DeMuth decretó quieto al ver lo que el umpire de tercera Jim Joyce había cantado.

Ambos equipos se congregaron cerca del plato. Los de Boston reclamaban, los de San Luis celebraban.

Los fanáticos pasaron un rato confundidos ante lo acaecido.

"Creo que el 75% de la gente no sabía que había pasado", dijo Carlos Beltrán, el astro de los Cardenales.

Mike Matheny, el mánager San Luis contró el domingo, que le reacción inicial en el camerino fue sombría debido a la preocupación por Craig, quien salió adolorido.

"Hasta que Chris Carpenter gritó: `Muchachos, ¡hemos ganado un juego de Serie Mundial!". Eso alegró el momento", dijo Matheny.