Sandy Alderson. (Phelan M. Ebenhack/AP)

Los Mets de Nueva York tuvieron unos días muy alentadores. Lo principal, por supuesto, fue mejorar la escuadra que pondrán en el terreno. El jardinero Curtis Granderson y el abridor dominicano Bartolo Colón aportarán de varias maneras. Ambos son peloteros productivos y sumamente profesionales.

Dichas contrataciones también son importantes porque le hacen saber a los fanáticos de los Mets que el equipo va en serio en su intento por mejorar y que la primera etapa de la reconstrucción del club quizás esté por terminar.

"Creo que mejoramos nuestro club", dijo el gerente general de los Mets, Sandy Alderson. "Si a la vez enviamos algún mensaje, está bien. No creo que ésa fue nuestra intención. La intención era mejorar al equipo".

Granderson promedió 36 jonrones, 20 dobles, siete triples, 71 boletos, 97 remolcadas y 105 carreras producidas del 2010 al 2012 antes de lesionarse durante los entrenamientos este año. Si vuelve a registrar números semejantes en sus cuatro campañas con los Mets, hará muy feliz a Alderson. Granderson también será una presencia positiva en el clubhouse, ya que su actitud alegre y sociable es beneficiosa en una temporada larga.

Con las firmas de Chris Young y Granderson, Alderson ya ha remodelado sus jardines. De no haber otros cambios, los Mets comenzarán la temporada con Granderson y Young en las esquinas y el dominicano Juan Lagares de 24 años en el jardín central.

En cuanto a Colón se refiere, todos los pitchers de los Mets podrían aprender algo si estudian el aplomo y la preparación del quisqueyano y su presencia en la lomita. El veterano viene de una temporada en la que lanzó 190 innings y tuvo una efectividad de 2.65 por los Atléticos.

Todos los años, los equipos buenos nos recuerdan que el ambiente de un clubhouse es el resultado de varios factores. Los Yankees y los Atléticos dirían que tanto Granderson como Colón contribuyeron en formas que no se reflejan en los números.

"Cuando agregas a jugadores veteranos, esperas que influyan de manera positiva a los demás", dijo Alderson.

Pero al final, lo primordial es el béisbol.

"Nos sentimos mucho mejor con respecto a nuestro equipo que hace dos semanas", dijo Alderson. "El invierno no ha terminado. Se trata de una revaluación constante".

Al preguntársele acerca de la posibilidad de que los Mets den la pelea en el 2014, la respuesta de Alderson fue sencilla.

"Esa es nuestra actitud", dijo. "Esa es nuestra meta para esta temporada".

La próxima prioridad de Alderson es reforzar un bullpen que terminó en el 12do lugar de la Liga Nacional en efectividad en el 2013. También tendrá que decidir si Ike Davis será o no su inicialista en el 2014 y si hay opciones disponibles para mejorar el club en otras áreas.

Sea como sea, después de cinco campañas con récords perdedores, los Mets creen que las cosas pueden cambiar de manera radical en el 2014. La lesión de Matt Harvey ha mermado ese optimismo, pero si el derecho Noah Syndergaard, de 21 años de edad, le sigue los pasos al también derecho Zack Wheeler, de 23 años, a las Grandes Ligas, los Mets podrían estar encaminados hacia algo especial.

Por ahora, el capataz Terry Collins colocará al antesalista David Wright como tercer bate, seguido por Granderson. Dicha combinación representa un buen paso hacia mejores resultados.

"(Los oponentes) tendrán que tomar una decisión", dijo Collins. "Tendrán que atacar a David Wright o a Curtis Granderson con hombres en base. (Wright) es lo suficientemente paciente como para negociar el boleto, especialmente si sabe que el bateador que le sigue puede darle a la bola. Verá mejores lanzamientos en cada turno al bate. Y si David ve el pitcheo indicado, hace mucho daño".

Quizás los Mets no superen a los Nacionales ni a los Bravos en el Este de la Liga Nacional, pero en Queens la sensación es que vienen buenos tiempos.

A Collins también le interesa llegar a los entrenamientos y ver cómo se acoplarán las diferentes personalidades de los jugadores y qué forma tomarán los Mets, en cuanto a talento y actitud se refieren. Decir que el capataz se siente optimista ahora mismo es quedarse corto.

"Lo vimos este año en Boston", dijo el dirigente. "Esos muchachos salieron y rindieron y todos jugaron bien. Creo que eso es importante. Ese definitivamente es el mensaje que vamos a enviar en los entrenamientos. Tenemos talento. Simplemente tenemos que jugar a la altura de ese talento".