PEORIA, Arizona - Yasmani Grandal ha recuperado la confianza de sus compañeros luego de una larga suspensión.

Una vez que él mismo pueda confiar en su rodilla derecha reparada a través de una cirugía, el receptor cubano de los Padres de San Diego espera dejar atrás una temporada 2013 de pesadilla.

Grandal, que antes de la suspensión se hizo famoso por haber pegado cuadrangulares desde ambos lados del plato en sus primeros dos hits en Grandes Ligas en 2012, va muy avanzado en su programa de recuperación de un esguince de ligamento anterior cruzado sufrido en julio.

Ha cambiado su postura al bate para restar presión a la rodilla. Participa como receptor en sesiones de bullpen cada dos días y el jueves corrió en línea recta. El cubano de 25 años se dijo listo para recorrer las bases el viernes.

"No duele", aseguró. "Es sólo que en algunos puntos es débil, no hay fuerza".

Sin embargo, Grandal está decidido a estar listo para el primer partido de la temporada del 30 de marzo frente a los Dodgers.

Grandal se lesionó en un choque en el plato el 6 de julio, apenas un mes después de haberse reincorporado a los Padres tras una suspensión de 50 juegos por dar positivo en una prueba de niveles elevados de testosterona.

"Los chicos rodearon a Yazzy con sus brazos y comprendieron que su disculpa fue honesta y seguimos adelante", dijo el manager Bud Black.

Apoyo similar aporta Grandal a su compañero Everth Cabrera. Al campocorto nicaragüense se le impidió participar en los últimos 50 partidos de la temporada pasada por sus vínculos con Biogenesis, la clínica antienvejecimiento ahora cerrada de Florida acusada de proporcionar a atletas sustancias para mejorar su rendimiento.

Grandal, que fue llevado de Cuba a Miami cuando tenía nueve años, fue elegido en la 12da selección del draft de 2010 por Cincinnati. Los Padres lo adquirieron en un canje que envió al lanzador Mat Latos a los Rojos después de la temporada 2011.

Su impresionante debut de dos jonrones le permitió reemplazar a Nick Hundley como el receptor regular de San Diego en 2012. Bateó para .297 con ocho cuadrangulares y 36 carreras impulsadas en 60 juegos.

Pero la suspensión, la lesión y un promedio de bateo de .216 en 28 partidos el año pasado han puesto en duda su papel para el 2014. Ahora Hundley ha vuelto a ser el receptor titular y el puertorriqueño René Rivera pelea el puesto después de ganarse un lugar en el roster de 40 peloteros.