Nadie sabe dónde está el dinero en el Este de la L.N.

Justo cuando muchos pensaron que la División Este de la Liga Americana estaba bastante reñida, el Este de la Nacional comenzó la semana con cinco equipos - cada uno de los cinco equipos -- separados por juego y medio. ¿Recuerdan cuando los Bravos iban a conquistar "paseando" el título de la división?

Después de la acción del lunes, todos los equipos tienen marcas por encima de .500, menos los Filis, quienes llegaron al martes con 15-15. Ahora son 2.0 juegos que separan al puntero del sotanero.

Hace apenas una semana, los Bravos tenían foja de 17-7 y se encontraban en la cima del Este con una ventaja de 3.5 juegos. Atlanta perdió su séptimo juego consecutivo el lunes. Los Bravos han anotado un total de 13 carreras en las siete derrotas, y pese a que el pitcheo se mantiene firme, han caído al segundo lugar.

Este es el momento en el que cada equipo ve su oportunidad. Se puede argumentar que cada uno de ellos puede apoderarse del primer lugar. Observemos el panorama de los contendientes.

Primero, los Nacionales. Tienen récord de 18-14 y son los nuevos punteros de la división. Son buenas noticias en la capital, porque muchos fanáticos de Washington se han preocupado por el inicio no tan encendido de este club.

Algunos en la prensa han elogiado tanto a los capitalinos que una gran cantidad de aficionados en Washington esperaban que ya tuvieran asegurada la División Este de la Liga Nacional. Pero varios expertos se olvidaron de señalar que los Bravos todavía son bastante buenos, que los Mets y Marlins han mejorado y que los Filis son un grupo de veteranos que saben cómo ganar y están decididos a demostrar que sus mejores años no pertenecen al pasado.

Pero los Nacionales todavía sobresalen como los favoritos de la división. Aún son el equipo más completo, y aunque han tenido un lento comienzo, no han estado debajo de .500 en esta campaña.

Pero lo maravilloso de esta división es que hay argumentos - por lo menos algunos - a favor de los otros cuatro conjuntos.

Por ejemplo, los Marlins.

Como todos saben, tienen un par de superestrellas con el cubano José Fernández y Giancarlo Stanton. Muchos también saben que su ofensiva cuenta con unos excelentes jóvenes, especialmente el jardinero dominicano Marcell Ozuna y Christian Yelich.

Y Miami tiene en la lomita brillantes lanzadores jóvenes detrás de Fernández: el venezolano Henderson Alvarez, Nathan Eovaldi, Jacob Turner y Tom Koehler. Con la excepción de Koehler, todos tienen menos de 25 años de edad.

El gerente general Dan Jennings hizo un buen trabajo agregando a veteranos como Jeff Baker, Casey McGehee, Jarrod Saltalamacchia y Garrett Jones. En general, los Marlins son un club interesante, un grupo al que valdría la pena observar.

Miami tiene marca de 17-15 después de ganar dos de tres encuentros contra los Dodgers el fin de semana y triunfar de manera dramática sobre los Mets el lunes. Tienen foja de 15-5 como locales. Otro aspecto que llama la atención es que cuentan con una profundidad interesante en las Ligas Menores.

No podemos ignorar a los Bravos. Su grupo de lanzadores es lo suficientemente bueno para guiar al equipo hacia octubre, pero a menos que la ofensiva contribuya más, Atlanta luchará bastante para ganar tantos partidos por la diferencia mínima. Nadie puede negar que los Bravos puedan ganar muchos partidos de esa clase, pero eso es algo difícil de mantener. Esa clase de partidos suelen agotar a un club, especialmente a un cuerpo monticular que está consciente de que no puede fallar mucho.

Ahora los Filis. Muchos desearían ver a este grupo volver a triunfar. Ryan Howard, Chase Utley, etc., han logrado bastante y han hecho tanto por la franquicia y la ciudad que sería divertido verlos llegar lejos una vez más. Si Cole Hamels entra en forma en una rotación que incluye a A.J. Burnett, Cliff Lee y Kyle Kendrick, los Filis tendrán una oportunidad.

Ese también es el caso de los Mets. Dillon Gee y Jon Niese han deslumbrado, mientras que el dominicano Bartolo Colón casi seguro comenzará a producir salidas de calidad. Si Curtis Granderson tiene un desempeño semejante al que hemos visto en su carrera, Nueva York tendrá posibilidades de estar en la pelea con los otros cuatro equipos.

Es posible los cinco clubes no estén separados por apenas 2.0 juegos durante toda la temporada. Es algo poco realista. Por otra parte, si los Nacionales resultan ganando la división, los otro cuatro son lo suficientemente buenos para complicarles las cosas todo el año.

Los aficionados de estos cinco equipos tienen motivos para sentirse optimistas y, a la vez, motivos para estar nerviosos. Esto hará interesante el verano y les recuerda a todos por qué nos encanta seguir este juego.