Aroldis Chapman. (AP)

PITTSBURGH - La recta del cerrador de los Rojos, Aroldis Chapman, ha maravillado a todos desde que el cubano debutó en Grandes Ligas en el 2010.

Ahora el zurdo tiene posibilidades de hacer algo jamás visto en la historia de las Mayores: Promediar 100 millas por hora con su bola rápida para toda una temporada.

Según Fangraphs.com, la recta de Chapman tiene una velocidad promedio de 100.3 millas por hora para el 2014. Desde que el sistema de PitchF/x fue creado en el 2006, ningún lanzador ha promediado 100 MPH en su bola rápida-aunque Chapman llegó cerca con 99.6 en el 2010.

"No puedo recordar un momento en que él no haya salido y tirado a 99-102 (MPH) de manera consistente", dijo acerca de Chapman el manager de los Rojos, Bryan Price.

Al principio de su carrera, la velocidad de Chapman sería de menos de 100 millas por hora si el cubano lanzaba en días consecutivos, sobre todo tres al hilo. Esta temporada se ha visto un poco más duradero y, aunque ha tirado más cambios de velocidad y sliders, su recta se ha visto firme en 100 millas por hora.

¿Con tanta frecuencia ha sido así? Según BaseballSavant.com, son 14 lanzadores de Grandes Ligas que han alcanzado las 100 millas por hora en el 2014, un total de 469 pitcheos. Llegando al domingo, Chapman era el autor de 325 de esos pitcheos. Con 781 lanzamientos realizados en 44 presentaciones, el 42% de los pitcheos del zurdo ha sido de 100 millas o más por hora.

El pitcher con la segunda mayor cantidad de pitcheos de 100 MPH o más es el dominicano Kelvin Herrera, con 46 por los Reales. El también quisqueyano José "Jumbo" Díaz, de los Rojos, ha alcanzado las 100 millas por hora una vez en esta campaña.

Price notó que como novato, Chapman solía hacer entre 40 y 45 pitcheos de calentamiento antes de entrar al juego. Pero ahora el taponero necesita hacer sólo entre 15 y 20.

"Creo que a lo mejor hay un proceso de maduración en cuanto a cómo soltar el brazo y no hacer demasiado antes de un juego. Se trata del momento indicado para tirar a larga distancia, cuándo no hacerlo y estar listo todos los días como relevista.

"Definitivamente, es un oficio que se aprende".