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10/31/11 5:36 PM ET

Fue una difícil campaña para los Frailes

La cima quedó lejos tras 19 victorias menos que en 2010

En estas fechas, en las que la temporada 2011 no es más que un recuerdo en la historia de los Padres, es hora de hacer balance y echar la vista atrás para analizar como han ido las cosas para San Diego, en la temporada que ya hemos despedido. Hora de analizar como se han desarrollado los acontecimientos en la ofensiva, la lomita, la receptoría, el diamante y el jardín.

Y en un primer análisis, lo primero que nos viene a la mente, es que el 2011 ha terminado de un modo muy distinto para la fanaticada de los Padres, de cómo lo hizo el año pasado. Si bien en el 2010 terminamos a dos victorias de la cima, a una victoria de lograr la postemporada y fallando en el intento de seguir compitiendo en Octubre, en el último día de competición, en este 2011 nos alejamos de la cima y de las opciones de disputar los playoffs muy pronto. Y es que muchas cosas han cambiado en esta temporada, respecto a cómo empezábamos la campaña del 2010.

Y tras ese primer análisis, lo cierto es que la sensación que queda es que este 2011 se ha convertido en un año de transición. De transición, porque tras lo logrado en el 2010, quedaba la sensación de que tocaba empezar de cero otra vez, tras a marcha de muchas figuras que resultaron importantes en el éxito de la temporada del año pasado.

Y mayor sensación de transición está dejando el 2011 en la offseason, después de que Jed Hoyer abandonase la Gerencia General de los Padres, para marcharse a Chicago y de que Josh Byrnes se hiciese cargo del puesto de GM, iniciando así una nueva etapa en San Diego que todos deseamos sea más duradera en el tiempo y más exitosa que la que dejó Jed Hoyer tras de sí, en el Sur de California.

En principio la filosofía de trabajo del nuevo Gerente General será la misma que hasta ahora, sin un presupuesto que gaste demasiado a corto plazo y con la filosofía de continuar trabajando muy duro en la búsqueda, cultivo y desarrollo de jugadores de impacto que provengan de nuestra granja. Y lo primero por hacer para lograrlo, será llenar los huecos que hay en el departamento de scouting y desarrollo, tras la fuga de talentos que han sufrido los Padres.

En principio, sólo iba a haber una marcha en la organización, además de la del propio Hoyer, que sería la del ex-asistente de GM Jason McLeod (que se marcha a los Cubs junto con Hoyer), pero finalmente se confirmó que también Chris Gwynn, que hasta ahora ocupaba el puesto de director de Player Personnel, se marcha a Seattle para convertirse en el director de desarrollo de jugadores de los Mariners. Así pues, Byrnes tiene mucha tarea por delante para consolidar un equipo de trabajo, que garantice la continuidad de la filosofía que hasta ahora han seguido los Padres, en lo que a la granja se refiere.

En cuanto a la fuga de peloteros talentosos que lograron forjar unos grandes Padres en el 2010, destacó sobre manera la marcha de Adrian González.

Al finalizar la pasada campaña no se pudo evitar su marcha a Boston. Supuso la marcha de uno de los mejores jugadores de la plantilla en los últimos tiempos y emblema de la entidad, a la vez que líder de la ofensiva del equipo en la exitosa campaña del 2010. Adrian Gonzalez se marchaba a Boston a cambio de talentos para un futuro, que en la persona de Rizzo, ya empezamos a disfrutar este mismo año.

Un desaparecido por las lesiones Brad Hawpe se convertía en su sustituto, junto con un Jorge Cantu que no cuajó en el equipo y que finalmente fue cortado. Las previsiones no se cumplieron y ninguno de ellos serán los que se plantean ahora como los futuros dueños de la posición, ya que terminamos el año con la incógnita de si serían Rizzo o Guzman, el primera base de la próxima temporada (ambos llegados de los filiales).

También vimos cambios en el centro del diamante con la llegada de Bartlett y Hudson (buscando conseguir durabilidad y consistencia en esas posiciones, teniendo la salud como base para lograrlo), viendo como se marchaban de San Diego tanto David Eckstein como Jerry Hairston Jr. Como también cambiaron los rostros de los receptores, al marcharse Torrealba y al llegar Rob Johnson y los rostros en el jardín, viendo la marcha de Scott Hairston y Tony Gwynn Jr y con la llegada de Cameron Maybin y Eric Patterson.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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